jueves, 8 de mayo de 2014

Los problemas de aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Estos problemas pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos. Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia, de agudeza visual y auditiva. Es un niño que se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse y portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, y luego en desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer lo mismo que los demás, aunque su nivel de inteligencia sea el mismo.
El niño con problemas de aprendizaje específicos presenta patrones poco usuales, a la hora de percibir las cosas en el ambiente externo. Sus patrones neurológicos son distintos a los de otros niños de su misma edad. Sin embargo, tienen en común algún tipo de fracaso en la escuela o en su comunidad.
Cuando un niño tiene problemas para procesar la información que recibe, le delata su comportamiento. Los padres deben estar atentos y observar las señales más frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje:
- Dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones.
- Problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir.
- Dificultad para dominar las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
- Dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, para identificar las palabras, etc. Puede presentar tendencia a escribir las letras, las palabras o los números al revés.
- Falta de coordinación al caminar, hacer deporte o llevar a cabo actividades sencillas como sujetar un lápiz o atarse el cordón del zapato.
- Facilidad para perder o extraviar su material escolar, libros y otros artículos.
- Dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiéndo el "ayer", con el "hoy" y/o "mañana".
- Tendencia a la irritacióno a manifestar excitación con facilidad.
Características de los problemas de aprendizaje
Lectura (visión) El niño se acerca mucho al libro; dice palabras en voz alta; señala, sustituye, omite e invierte las palabras; ve doble, salta y lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez; tiene poca comprensión en la lectura oral; omite consonantes finales en lectura oral; pestañea en exceso; se pone bizco al leer; tiende a frotarse los ojos y quejarse de que le pican; presenta problemas de limitación visual, deletreo pobre, entre otras.
Escritura Invierte y varía el alto de las letras; no deja espacio entre palabras y no escribe encima de las líneas; coge el lápiz con torpeza y no tiene definido si es diestro o zurdo; mueve y coloca el papel de manera incorrecta; trata de escribir con el dedo; tiene un pensamiento poco organizado y una postura pobre.
Auditivo y verbal El niño presenta apatía, resfriado, alergia y/o asma con frecuencia; pronuncia mal las palabras; respira por la boca; se queja de problemas del oído; se siente mareado; se queda en blanco cuando se le habla; habla alto; depende de otros visualmente y observa al maestro de cerca; no puede seguir más de una instrucción a la vez; pone la tele y la radio con volumen muy alto.
Matemáticas El alumno invierte los números; tiene dificultad para saber la hora; pobre comprensión y memoria de los números; no responde a datos matemáticos.
   Los problemas más frecuentes que nos podemos encontrar en la escuela son: la dislexia y sus asociados (disortografía y discalculia), dislalias, hiperactividad y el déficit de atención, la DCM (disfunción cerebral mínima) donde pueden entrar otros muchos trastornos de aprendizaje, pero tal vez el más característico la lentitud en el aprendizaje.
DISLEXIA:
Es la dificultad en el aprendizaje de la lectura. Puede ser adquirida (por una traumatismo o lesión cerebral) o evolutiva o de desarrollo (por déficits madurativos a nivel neurológico).
Como prevenirla:
1.     El desarrollo psicomotor pasa por el hecho de que el niño juegue y disfrute en el suelo, elemento que le preparará para el inicio del arrastre a partir del quinto mes y del gateo después del noveno, aproximadamente. Arrastre y gateo le proporcionarán las bases de una buena organización neurológica, de una lateralidad bien definida, y una buena convergencia visual, bases de un buen lenguaje escrito.

2. El lenguaje que escucha el bebé, incluso antes de nacer (en el 5º mes de embarazo ya está formado el oído del bebé) a través de la madre primero y de todo su entorno después, es el responsable de que el niño sepa y pueda hablar. Cuanto más rico sea el lenguaje, cuanto más conversemos con él, cuanto más lo escuchemos y cuanto más se sienta estimulado para la comunicación, mejores bases estamos poniendo no sólo para el lenguaje oral, sino también para el escrito.
TRATAMIENTO:
En la situación del aula se pueden dar las siguientes sugerencias específicas:
1. Haga saber al niño que se interesa por él y que desea ayudarle. Él se siente inseguro y preocupado por las reacciones del profesor.
2. Establezca criterios para su trabajo en términos concretos que él pueda entender, sabiendo que realizar un trabajo sin errores puede quedar fuera de sus posibilidades. Evalúe sus progresos en comparación con él mismo, con su nivel inicial, no con el nivel de los demás en sus áreas deficitarias. Ayúdele en los trabajos en las áreas que necesita mejorar.
3. Dele atención individualizada siempre que sea posible. Hágale saber que puede preguntar sobre lo que no comprenda.
4. Asegúrese de que entiende las tareas, pues a menudo no las comprenderá. Divide las lecciones en partes y comprueba, paso a paso, que las comprende ¡Un disléxico no es tonto! Puede comprender muy bien las instrucciones verbales.
5. La información nueva, debe repetírsela más de una vez, debido a su problema de distracción, memoria a corto plazo y a veces escasa capacidad de atención.
6. Puede requerir más práctica que un estudiante normal para dominar una nueva técnica.
7. Necesitará ayuda para relacionar los conceptos nuevos con la experiencia previa.
8. Dele tiempo: para organizar sus pensamientos, para terminar su trabajo. Si no hay apremios de tiempo estará menos nervioso y en mejores condiciones para mostrarle sus conocimientos. En especial para copiar de la pizarra y tomar apuntes.
9. Alguien puede ayudarle leyéndole el material de estudio y en especial los exámenes. Muchos disléxicos compensan los primeros años por el esfuerzo de unos padres pacientes y comprensivos en leerles y repasarles las lecciones oralmente.
Si lee para obtener información o para practicar, tiene que hacerlo en libros que estén al nivel de su aptitud lectora en cada momento.
Tiene una dificultad tan real como un niño ciego, del que no se espera que obtenga información de un texto escrito normal. Algunos niños pueden leer un pasaje correctamente en voz alta, y aun así no comprender el significado del texto.
10. Evitar la corrección sistemática de todos los errores en su escritura. Hacerle notar aquellos sobre los que se está trabajando en cada momento.
11. Si es posible hacerle exámenes orales, evitando las dificultades que le suponen su mala lectura, escritura y capacidad organizativa.
12. Tener en cuenta que le llevará más tiempo hacer las tareas para casa que a los demás alumnos de la clase. Se cansa más que los demás. Procurarle un trabajo más ligero y más breve. No aumentar su frustración y rechazo.
13. Es fundamental hacer observaciones positivas sobre su trabajo, sin dejar de señale aquello en lo que necesita mejorar y está más a su alcance. Hay que elogiarlos y alentarlos siempre que sea posible.
14. Es fundamental ser consciente de la necesidad que tiene de que se desarrolle su autoestima

DISORTOGRAFÍA:
Conjunto de errores de la escritura que afectan a la palabra y no a su trazado o grafía.
Tratamiento
Para enseñar la ortografía, el maestro deberá tener en cuenta:
¨ Que el aprendizaje ortográfico es un proceso que requiere una dirección hábil y experta, porque los alumnos aprenden con distinto ritmo y de manera diferente, los métodos  deben adaptarse a la variedad
¨ Que debe ayudar a cada niño a descubrir métodos que faciliten la fijación y evocación de la forma correcta de escribir las palabras
¨ Que la corrección debe adaptarse a las necesidades de cada niño y a las características de las faltas
¨ Que para asegurar la retención son necesarios los periodos de práctica y ejercitación

DISGRAFÍA:
Trastornos de la escritura que surgen en los niños, y que no responden a lesiones cerebrales o a problemas sensoriales, sino a trastornos funcionales.
TRATAMIENTO:
Sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla
 No acercar mucho la cabeza a la hoja
Acercar la silla a la mesa
Colocar el respaldo de la silla paralelo a la mesa
No mover el papel continuamente, porque los renglones saldrán torcidos
No poner los dedos muy separados de la punta del lápiz, si no este baila y el niño no controla la escritura
Si se acerca mucho los dedos a la punta del lápiz, no se ve lo que se escribe y los dedos se fatigan
Colocar los dedos sobre el lápiz a una distancia aproximada de 2 a 3 cm de la hoja
Si el niño escribe con la mano derecha, puede inclinar ligeramente el papel hacia la izquierda
Si el niño escribe con la mano izquierda, puede inclinar el papel ligeramente hacia la derecha


DISCALCULIA:
Alteración de la capacidad del cálculo y en un sentido más amplio son las alteraciones que podemos observar en el manejo de los números.
TRATAMIENTO
En este caso, el tratamiento es individual y, en un primer momento, el niño deberá realizar actividades  junto a un maestro  de apoyo  o bien con la familia (previo entrenamiento escolar). Después de un periodo de trabajo conjunto, se impulsará al niño a la practica
Todos los ejercicios de rehabilitación matemática deben presentar  un atractivo interés para que el niño se predisponga al razonamiento, en prime termino  por agrado o por curiosidad , y luego, proceder  al razonamiento matemático
En ausencia de trastornos orgánicos graves, hay que proceder a la reeducación, con el empleo progresivo de objetos que se ponen en relación con un símbolo numérico, para instaurar en el individuo la noción de cantidad y la exactitud del razonamiento
La adquisición  de destreza en el empleo de relaciones cuantitativas es la meta de la enseñanza a niños discalcúlicos. A veces es necesario comenzar por un nivel básico no verbal, donde se enseñan los principios de la cantidad, orden, tamaño, espacio y distancia, con el empleo de material concreto
Los procesos de razonamiento, que desde el principio se requieren para obtener  un pensamiento cuantitativo, se basan en la percepción visual, por bloques, tablas de clavijas
Además, hay que enseñar al niño el lenguaje de la aritmética: significado de los signos, disposición de los números, secuencia  de pasos en el cálculo y solución de problemas   

DISLALIA:
Trastorno funcional permanente de la emisión de un fonema sin que exista causa sensorial ni motriz de dicho fenómeno, en un sujeto mayor de 4 años.
TRATAMIENTO
Estimular la capacidad del niño para producir sonidos, reproduciendo movimientos y posturas, experimentando con las vocales y las consonantes. Se le enseñará a comparar y diferenciar los sonidos.
Estimulación de la coordinación de los movimientos necesarios para la pronunciación de sonidos: ejercicios labiales y linguales. Se enseña al niño las posiciones correctas de los sonidos más difíciles.
Se realizan ejercicios donde el niño debe producir el sonido dentro de sílabas hasta que se automatice el patrón muscular necesario para la articulación del sonido.
Llegados a este punto el niño ya está preparado para comenzar con las palabras completas, a través de juegos se facilitará la producción y articulación de los sonidos difíciles dentro de las palabras.
Una vez que el niño es capaz de pronunciar los sonidos difíciles en cualquier posición de una palabra, se tratará que lo realice fuera de las sesiones, es decir, en su lenguaje espontáneo y no solo en las sesiones terapéuticas
HIPERACTIVIDAD o trastorno por déficit de atención (los dos términos se usan indistintamente):
Patrón de conducta que incluye déficit de atención, inquietud, problemas antisociales que constituye un obstáculo para el desarrollo del niño.
TRATAMIENTO
El tratamiento del trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA) es una coalición entre el médico, los padres o tutores y el niño . Para que la terapia sea eficaz, es importante:
  • Establecer metas específicas y apropiadas para guiar la terapia.
  • Iniciar la terapia farmacológica y la psicoterapia conductista.
  • Tener controles regulares con el médico para revisar las metas, los resultados y cualquier efecto secundario de los medicamentos. Durante estos chequeos, se debe reunir información de padres, profesores y el niño.

DISFUNCIÓN CEREBRAL MÍNIMA:
El diagnóstico de la DCM debe su éxito a su vaguedad. La mayor parte de los especialistas que utilizan este término, recurren a él cuando quieren acentuar que la sintomatología observada en el niño es básicamente orgánica. Uno de los síntomas más citados en la DCM es la hiperactividad.
APRENDIZAJE LENTO:
TRATAMIENTO
Provee la cantidad necesaria de apoyo. Aunque casi siempre necesitarás ayudar a los alumnos de aprendizaje lento para que puedan alcanzar sus metas académicas, no deberías ayudarlos demasiado. Ten cuidado de no darles demasiado apoyo, o eso podría dificultar la habilidad del alumno para trabajar independientemente. Para reducir las probabilidades de que proveas demasiada ayuda, comienza ayudándolo de a poco y luego incrementando el apoyo si piensas que es necesario.
Empareja al alumno con sus pares más fuertes. Al hacerlo, podrás darle un sistema de apoyo. Esto también ayuda a su compañero, ya que le da la oportunidad de repasar la información y a ayudarle a asentar el conocimiento.
Enfócate en el crecimiento. Dependiendo de qué tan lento sea el alumno en cuestión, él tal vez nunca pueda alcanzar el nivel de sus pares. En vez de concentrarte solamente en que el estudiante alcance el nivel académico en el que debería estar, déjalo sentir el éxito al enfocarte en su crecimiento. A medida que vaya mejorando, celebra cada éxito y, al hacerlo, muéstrale que valoras sus esfuerzos.